Si eres un verdadero aficionado de la NBA, es probable que conozcas a Phil Jackson, la leyenda viviente del banquillo del basquetbol profesional. Ganador de seis anillos dirigiendo al mítico equipo de los Chicago Bulls de los 90’s y cinco más con su contundente equipo de los Lakers. Sin embargo, te has preguntado ¿Quién era Phil Jackson antes de ser el respetado entrenador de equipos campeones?

Sus inicios en el basquetbol

Philip Douglas Jackson, originario de Montana, hijo de dos padres estrictamente pentecostales, no conoció realmente el deporte hasta que él y su familia dieron un salto a Dakota del Norte, ya que no les era permitido si quiera ver la televisión al pequeño Jackson y a sus hermanos. En Dakota, el joven Philip destacó en distintos deportes durante la escuela superior, desde el fútbol americano, béisbol, atletismo y en el que se haría de un gran nombre, el basquetbol.

Al tener una gran altura, su fuerte siempre fue el juego del aro, y aunque la velocidad o la fuerza nunca fueron amigos muy cercanos de Phil, la inteligencia lo arropó. Esto logró aumentar su juego dentro de la cancha llegando a conseguir dos títulos regionales con su universidad.


Para sorpresa de muchos, Jackson tenía los brazos notoriamente largos, detalle que no pasó desapercibido frente a los ojos de Bill Fitch, quien fue entrenador del equipo universitario en el primer año de Phil como bachiller. De esta manera, Fitch mostraba a los cazatalentos de la NBA los brazos eternos del joven universitario con algo que llamaba The Car Trick o El Truco del Carro. Este consistía en sentar a Jackson en la parte trasera de un automóvil para pedirle que abriera ambas puertas al mismo tiempo sin moverse de su lugar.

Arribo a la NBA

Llegar a la cumbre del basquetbol mundial no fue fácil para el poseedor de 11 anillos como coach. Al arribar a la NBA, Phil fue probado por los New York Knicks, pero no convencía lo suficiente para llegar a la titularidad, su falta de velocidad y sus limitaciones como tirador lo mantuvieron en el lugar que al principio desilusionaba a un joven Jackson, pero que sería el mismo lugar que posteriormente lo coronarían como una leyenda del juego, el banquillo. 


La inteligencia de Jackson lo ayudó a convertirse en uno de los mejores sustitutos de la NBA, y a pesar de no haber logrado una carrera exitosa en títulos como jugador, perteneció a la plantilla que ha logrado los únicos campeonatos en la historia de los Knicks. En 1973, Phil Jackson pudo saborear el primer anillo en su carrera dentro del deporte, ya que en 1970 no pudo participar en el campeonato consagrado por el equipo neoyorkino debido a una cirugía espinal.

Un par de años después, los referentes titulares del equipo se fueron retirando como dominós en caída, lo que dio lugar a que Jackson por fin fuera parte de la primera plantilla. Sin embargo, los siguientes años de Jackson dentro de las canchas fue una era para olvidar. Dejó a los Knicks en el 78’ para llegar a los New Jersey Nets, en donde decidió colgar las zapatillas 2 años después de dicha llegada. 


Phil Jackson representa victoria, liderazgo, emoción y humanismo, algo que lo ha colocado dentro de los mejores entrenadores en la historia de la NBA. Será imposible olvidar todo lo que ha conseguido dentro del deporte, siendo parte del único equipo campeón de los Knicks, seis veces con los Bulls de Jordan y cinco ocasiones con los L.A. Lakers. Lo conseguido por Phil quedará marcado por siempre en los libros de historia de la NBA.