En uno de los años más atípicos dentro de la NBA, una de las grandes sorpresas fue sin lugar a duda, aquel equipo luchador de Miami Heat dentro de la burbuja en Orlando.

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La franquicia, contra todo pronóstico, logró salir campeón de una complicada Conferencia Este y posteriormente luchar en unas finales de NBA contra los Lakers de LeBron y compañía. Sin embargo, en este inicio de temporada regular, la narrativa es completamente diferente para el equipo de Spoelstra, donde una tormenta ha azotado en la ciudad del sol.


Los actuales subcampeones han sufrido un total de 14 derrotas en 24 juegos, estando actualmente ubicados en la posición 13 de su conferencia. A su vez, el equipo registra uno de los cinco peores ataques de todo el campeonato con apenas 106,7 puntos cada 100 posesiones.

Bajas significativas

Es un hecho que el Heat no ha rendido de manera esperada en la duela, pero también es importante resaltar las múltiples bajas por lesiones o COVID con las que ha tenido que lidiar en este complicado arranque de campaña.

Solamente dos jugadores han podido participar en todos los juegos (Duncan Robinson y Precious Achiuwa).  Por su parte, Bam Adebayo y Andre Iguodala faltaron a dos partidos, Goran Dragic se perdió cinco, Tyler Herro estuvo ausente en siete, Kendrick Nunn no jugó ocho y Jimmy Butler apenas pudo disputar nueve.

La improvisación e incertidumbre son palabras claves para describir el desempeño de Miami en esta temporada. Erik Spoelstra se ha tenido que basar en ello para planificar cada juego al no contar con todas sus piezas, en ocasiones de última hora, siendo Bam Adebayo uno de los pocos factores determinantes en cada uno.

Para fortuna del equipo de la ciudad mágica, noticias buenas empiezan a llegar. El equipo ya se encuentra prácticamente completo (a falta de Meyers Leonard) para sus encuentros restantes. En su última actuación, con sus principales referentes a la cabeza, lograron imponerse sobre los Wizards de Washington por 122-95. El triunfo significo su octava victoria en la temporada y durante lapsos se pudo observar destellos de aquel equipo que enamoró en la burbuja de Orlando.

"Competimos en los dos costados. Fue genial vernos de nuevo en esa forma que teníamos el año pasado. Es bueno tener una victoria", manifestó Adebayo al terminar el partido.

La confianza llega de a poco a un equipo necesitado y que busca batallar contra la “maldición del subcampeón”. Se vienen semanas claves y duelos importantes para las aspiraciones de Spoelstra y sus pupilos. La próxima serie contra los Knicks de Nueva York será fundamental para que la escuadra tome el impulso necesario para dar batalla en el este y buscar posicionarse para una hipotética clasificación, o simplemente replantearse los objetivos para esta temporada.