Tal vez sea porque a los seres humanos nos gusta lo extraordinario. Quizá sea por su carisma natural. A lo mejor es un conjunto de ambos, pero sea lo que sea, Tacko Fall, jugador de los Celtics de 2.31 metros de altura se ha vuelto un favorito de los seguidores de la NBA en un abrir y cerrar de ojos.

 

Los fanáticos en Boston ya se disfrazan como tacos para ir a ver los juegos amistosos y es que, en su debut como Celtic de Boston en la pretemporada, no hubo celebración más grande que cuando el grandulón entró a la duela.


Tacko, de apenas 23 años, nació en Dakar, Senegal y calza del número 22. Claramente, tiene que mandar a hacerse sus zapatos. En 2013 se mudó a los Estados Unidos, reclutado por la Preparatoria Liberty en Florida. Poco después, los Caballeros de la Universidad de Florida Central lo becaron en busca de convertirlo en un buen jugador de baloncesto.

 

En cuatro años con su Universidad, el pívot logró convertirse en una pieza fundamental del equipo, yendo de un jugador con mucho talento, pero sin las bases, a un centro sólido que llegó a ser premiado All-AAC en su última campaña colegial.



El oriundo de Dakar promedió 11 puntos, 8 rebotes y un impactante 75% de efectividad desde el campo por partido durante su tiempo como universitario, convirtiéndose en una figura de los "Knights". Sin embargo, las críticas llegaron temprano por su incapacidad de tirar. El basquetbolista terminó su carrera colegial con un terrible 43.2% desde la línea de libres, algo que impidió que los visores de la NBA lo tomaran en serio hasta cuando decidió declararse para el Draft en 2017 con opción a regresar a la Universidad, la cual, hizo válida.


Finalmente, en 2019, Fall encontró la oportunidad de su vida. Después de no ser drafteado, los Celtics de Boston decidieron darle un contrato de 10 días para la “Summer League” en miras de ver lo que podría hacer contra competencia del máximo nivel.

 

Tras cinco partidos donde promedió siete puntos, cuatro rebotes, 1.4 tapones y un increíble 77% del campo, además de ser uno de los favoritos del público, el senegalés firmó un contrato con el equipo verde y blanco el 25 de julio de 2019.


 

A pesar de que no se proyecta como una estrella en la NBA, Tacko se ha ganado el cariño de sus compañeros y seguidores. De igual manera, todos tendremos un ojo en el gigante de 2.31, quien, si logra desarrollar una mecánica de tiro decente, podría convertirse en un terror para cualquier rival.


Y a decir verdad, ¿no sería más divertida una NBA donde figure Tacko Fall?