Ray Allen tiene en su haber uno de los tiros más icónicos en la historia de la NBA. Su triple para empatar el juego seis entre el Heat de Miami y los Spurs de San Antonio en las finales de 2013 vivirá por siempre en los libros del baloncesto mundial. Allen es considerado un héroe en Miami, sin embargo, en Boston su reputación ha vivido altibajos a pesar de haber sido parte esencial del título del 2008 y de una de las eras más conmemoradas de la franquicia.

Seleccionado por los Timberwolves de Minnesota en el Draft de 1996 e inmediatamente cambiado a Milwaukee, Ray Allen también pasó por los SuperSonics de Seattle antes de recaer en Boston para la temporada 2007-08. Su llegada a los Celtics comenzó la era del “Big Three” junto a Paul Pierce y a Kevin Garnett.

En cinco años con la franquicia blanca y verde Allen ayudó al equipo a llegar a dos finales y conseguir el ya mencionado título del 2008. Ray se convirtió en uno de los favoritos de los seguidores al aceptar un rol secundario junto a dos estrellas como Garnett y Pierce.


Tras cinco temporadas Allen optó por firmar un contrato de tres años con el Heat de Miami de cara a la 2012-13 en vez del ofrecido por los Celtics por dos campañas más y significativamente más dinero. Esto no fue bien recibido por sus compañeros de Boston, quienes en esos momentos luchaban con el equipo de Florida liderado por LeBron por la supremacía del Este.

“Me fui de los Celtics porque había muchos problemas sin resolver que el equipo no pensaba o consideraba cambiar. Además, me fui como un agente libre”, señaló Allen años después en el podcast de Cedrix Maxwell.

El jugador agregó que recibió críticas exageradas por su decisión y que Pierce, Garnett, Rondo y el resto del equipo lo removieron del “Big Three” con el tiempo. “Mis propios excompañeros han dicho muchas coas malas sobre mí. Nosotros éramos hermanos”, puntualizó el exbasquetbolista.

De esta forma, Allen se convirtió en villano de la noche al día en un escenario en donde, por años, fue aplaudido. Ray jugó dos temporadas con el Heat de LeBron James, Dwayne Wade y Chris Bosh, capturando un título más y otra aparición en las finales. El jugador decidió concluir su carrera en noviembre de 2016 después de un par de campañas sin equipo y terminó un capítulo de su vida que cerró con él siendo elegido para el Salón de la Fama en 2018.

Por último, cabe señalar que la riña entre Allen y sus entonces compañeros de los Celtics todavía es real, después de que varios miembros del equipo se reunieron para platicar sobre todo en un programa de ESPN.