Jayson Tatum, jugador de los Celtics de Boston y entrando a su tercer año como profesional de la NBA, nació el 3 de marzo de 1998 en San Luis, Missouri.

Considerado como una de las futuras estrellas de la liga, Tatum buscará en la siguiente campaña llegar al Juego de Estrellas y consolidarse como uno de los mejores jugadores de la Conferencia Este.

 

Antes de empezar, ahí les van un par de datos curiosos. Jason Tatum es hijo de Justin Tatum y Brandy Cole, además de ahijado del ya retirado y exjugador de la NBA Larry Hughes. Además, es primo de Tyronn Lue, exentrenador y campeón con los Cavaliers de Cleveland. Tatum es muy cercano a su madre a quien la ha llamado su inspiración en la vida. De igual manera, presume ya ser padre, con un hijo llamado Jayson Christopher Tatum Jr. de apenas un año.

 

Jayson estudió la preparatoria en la escuela Chaminade, en su ciudad natal, y destacó rápidamente por su capacidad atlética con los “Red Devils” que lo llevó a ser uno de los prospectos más buscados por las universidades.

 

En su último año en San Luis, Jayson consiguió gran atención y reflectores con actuaciones increíbles promediando casi 30 puntos y 9 rebotes por partidos, además de lograr seis juegos de 40 puntos o más, llevando a su escuela al título estatal.

 

El alero recibió muchas ofertas por todo el país estadounidense para atender la universidad, sin embargo, decidió solamente cambiar su color de rojo a azul para convertirse en un “Blue Devil” en la universidad de Duke.

 

Su corta carrera colegial comenzó con una lesión que lo marginó durante los primeros ocho partidos de la temporada, no obstante, promedió 17 puntos, siete rebotes y dos asistencias por juego en la campaña.

 

Por último, en la Locura de Marzo, Yei Ti y los Blue Devils fueron derrotados sorpresivamente en la segunda ronda por la Universidad de Carolina del Sur. Al concluir el año, Tatum decidió que era hora de llevar su talento a la NBA.

 

Tatum fue ranqueado por muchos medios como uno de los mejores cinco jugadores del Draft de 2017 y cuando llegó la hora, en un movimiento que generó polémica, los Celtics de Boston cambiaron el primer pick en el Draft con los Sixers de Filadelfia por el tercero y usaron el mismo para elegir a Jayson.

  

Poco tiempo después, en la Liga de Verano de la NBA, Tatum comenzó a abrir ojos con actuaciones brillantes y jugadas impresionantes, promediando 19 puntos y 10 rebotes en 33 minutos por partido.

 

En su primera campaña enfundado en el jersey verde, Jayson Tatum mostró todo su potencial y alzó las expectativas de los aficionados al tope con 80 partidos jugados en la temporada regular en donde se convirtió en una pieza clave del equipo. Ya en la postemporada, Tatum tomó la batuta tras la lesión de Kyrie Irving y lideró a un joven equipo de Boston hasta las finales de conferencia venciendo en la ronda previa a los Sixers de Joel Embiid y Ben Simmons. Finalmente, los Celtics cayeron en el juego siete ante LeBron James y los Cavaliers de Cleveland, quedándose así a una victoria de las finales de la NBA.

 

Tras una temporada de ensueño, el joven alero fue nombrado al equipo “All-Rookie” y fue tercero en las votaciones de Novato del año.

 

Su segunda campaña fue mucho más amarga. Después de ser considerado uno de los talentos jóvenes con más proyección, Jayson no terminó por ajustarse a las reincorporaciones de Gordon Hayward y Kyrie Irving. El basquetbolista fue duramente criticado por su baja de nivel de juego y producción al más alto nivel y, al igual que su equipo, tuvo una campaña 2018-2019 para el olvido. Finalmente, el equipo fue arrastrado en la segunda ronda por los Bucks de Milwaukee comandados por Giannis Antetokoumpo.

 

Hoy día, con las salidas de Kyrie Irving y Al Horford del equipo, Jayson Tatum tendrá que elevar su juego a un nuevo nivel si Boston quiere competir seriamente por el campeonato. Con el arribo de Kemba Walker y junto a Jaylen Brown y Hayward, YeiTi deberá liderar a un equipo golpeado por la salida de dos de sus jugadores más talentosos.

Jayson Tatum tendrá un reto enorme de cara a la siguiente campaña: hacer de los Celtics, un contendiente serio al título de la NBA.