Carmelo Anthony recibió una nueva oportunidad para jugar en la NBA por parte de los Trail Blazers de Portland y aseguró que “no está en un maldito tour de despedida” durante una entrevista a Shams Charania de The Athletic. Sin embargo, la realidad muchas veces puede ser más dura que las palabras y expectativas.

Anthony fue, por mucho tiempo, uno de los mejores jugadores de la asociación, no obstante, el tiempo ha disminuido su capacidad atlética y aunado a su poca disposición de defender en sus últimas paradas, “Melo” se ha convertido en un jugador que pocos equipos estaban dispuestos a contratar.


Los Trail Blazers de Portland decidieron apostar por él. Después de años de rumores y comentarios por parte de las dos estrellas del conjunto (Damian Lillard y CJ McCollum) sobre la necesidad de agregar a Carmelo al equipo, la franquicia decidió darle una oportunidad al histórico jugador.

El ala pívot firmó un contrato no garantizado, por lo cual, Portland podría cortarlo en cualquier momento. Con todos los reflectores encima, el nuevo Trail Blazer debutó el martes 19 de noviembre en una derrota 115-104 ante los Pelicans. El basquetbolista se vio oxidado, no obstante, lo realmente preocupante fue que no se vio con una disposición diferente en defensa para ayudar al equipo.


Después de cuatro juegos, Anthony poco a poco ha ido mejorando. Carmelo promedia aproximadamente 30 minutos, 16 puntos, cinco rebotes y dos asistencias por partido, además de una efectividad del 39% desde el campo, 39% detrás de la línea de tres y 71% desde la línea de libres. Sus números no son malos y han ido mejorando desde el primer partido hasta el último, con plus-minuses de -20, -1, +2 y +19 respectivamente.

A pesar de esto, casi todos las estadísticas avanzadas están en negativo con Melo: sus win-shares se encuentran en -0.1, al igual que el win-shares a la ofensiva, además de que todos los plus-minuses totales están en negativo. El único dato que me sorprendió fue que su win-share defensivo está ligeramente positivo en +0.1. Todos estos números hay que tomarlos con un poco de agua, ya que es difícil calcular bien tras solo cuatro partidos, de los cuales, Damian Lillard estuvo presente solo en dos.

¿Qué quise decir con todos estos números que les aventé en el párrafo anterior y cuál es mi reflexión?


Carmelo Anthony podría alargar su carrera varios años si se compromete a ser un jugador complementario, algo de lo cual se ha ido forzando poco a poco tras sus paradas en Oklahoma City y Houston. El nuevo Trail Blazer podría funcionar como una chispa ofensiva desde la banca y como un líder en los vestuarios, además de que debe mejorar su compromiso al defender.

Si Carmelo está en su tour de despedida o no depende totalmente de él y de su actitud. Ya veremos lo que ofrece el resto de esta temporada con un equipo de Portland que tiene que darle la vuelta a un comienzo de apenas cinco triunfos por 11 derrotas.