El arribo de Blake Griffin a los Nets de Brooklyn ha impulsado todavía más al proyecto neoyorkino, equipo que de por sí ya era lo suficientemente talentoso como para imaginarlo no solo en unas finales de conferencia, sino en la fiesta grande, compitiendo por el Larry O´Brien (hazaña que todavía no ha llegado a las vitrinas de los de Brooklyn).

Aunque, las emociones no son la única cosa que ha aumentado. Muchas preguntas llegan al entorno del head coach primerizo, Steve Nash. ¿Griffin recuperará un buen nivel? ¿Demasiadas estrellas en un mismo equipo volverá a ser una ecuación de fracaso? O incluso, ¿la excesiva ofensiva cubrirá las limitantes en la defensiva? ´Nasty Nash´ podría encontrar muchas de las respuestas a estas incógnitas sentándose en el sofá de su casa para darle un repaso a la historia (misma a la que él pertenece).

Aprender de errores ajenos

Los Nets 2011-2012


Josehp Tsai y Sean Marks claramente no son los primeros en intentar la fórmula de un ´superequipo´. Los mismos Nets ya han intentado la ecuación a inicios de la década de los 2010´s con administraciones pasadas. El resultado fue un fracaso rotundo de la mano de dos jugadores que ya habían saboreado estar en un ´Big Four´ : Kevin Garnett y Paul Pierce. Los otros dos fueron el siete veces All-Star Joe Johnson y quien mantuvo alguna ves el récord de más triples en una mitad (9), Deron Williams. Apenas pudieron llegar a la segunda ronda de playoffs.

Uno de los principales problemas fue el ´timing´. Aquel ´Big Four´ llegó en una tardía edad en sus carreras y, por más talentosos que hayan sido, cuando las piernas no dan más es muy complicado competir con sangre nueva.

Los Lakers y su adicción a las superestrellas


La franquicia angelina no es excepción a la hora de ser abofeteados con el fracaso, aún con un roster de ensueño. No solo una, sino en dos ocasiones durante la historia reciente de la NBA fueron víctimas de desilusiones de ´Big Fours´.

La primera decepción comenzó en la temporada 2003-2004, con la suma de jugadores como Karl Malone y Gary Payton a los Lakers de Kobe Bryant y Shaquille O´Neal. Al listar aquellos nombres cualquiera hubiera pensado en éxito inequívoco. Pero la realidad fue que el ego se apoderó del balón y el resultado fueron unas finales en donde los Pistons barrieron 1-4 a los californianos.


En el segundo fracaso también se vio envuelto la figura de Kobe, aunque, esta vez, en compañía de Steve Nash, Dwight Howard y quien se convertiría en su hermano de otra sangre, Pau Gasol. Tal como 10 años atrás, el protagonista de este ´Big Four´ fue el egocentrismo y un constante choque de mentalidades entre Mamba y Howard. Al final lograron clasificar a playoffs (séptimos en la tabla), pero los Spurs propiciaron otra barrida para los angelinos en la primera ronda.


Ejemplos a seguir

 

Los Boston Three Party + Rondo


Después de dos temporadas para el olvido, Danny Ainge pisó a fondo el acelerador para volver a tener un ´superequipo´ en Boston. Ray Allen y Kevin Garnett llegaron a la capital de Massachusetts en su ´prime´ para formar el ´Boston Three Party´ junto al todólogo Paul Pierce, además de contar con el sophomore sensación Rajon Rondo.

Los roles fueron marcados desde el inicio y la química se manifestaba dentro de la duela. La recompensa fue conseguir un duro campeonato (2007-2008) arrastrando múltiples séptimos juegos en diferentes rondas, además de seis partidos de finales frente a Kobe Bryant. La clave de este roster fueron las diferentes habilidades de cada jugador.

Allen fungía como lo que es, uno de los mejores francotiradores en la historia de la NBA (si no es que el mejor), siempre buscaba posicionarse en el mejor espacio para recibir y anotar. Por su parte, ´The Truth´ Pierce lideró la estadística en anotaciones (19.6), encestando de donde se le antojaba. Rajon repartía el juego para que Ray y Paul hicieran lo suyo, mientras que Garnett fue un muro en la pintura ofensiva y defensivamente, ganado el DPOY de la temporada.

Golden State Warriors 


Si vamos a hablar de ´Big Fours´, es imposible dejar fuera de la conversación a los Warriors. Aquel roster que explotaba de talento es sin duda un equipo de década. La diferencia de este ´superequipo´ es que los primeros tres llegaron a las filas de Golden State desde las instancias del Draft. La proyección y el desarrollo de jugadores que la franquicia tuvo dio como resultado conseguir un anillo, cosa que no pasaba desde 1975.

Después, el Larry O´Brien de la siguiente temporada se perdió y las oficinas de la Bahía incorporaron a uno de los mejores aleros que la liga ha visto, Kevin Durant. De esta forma, los sanfranciscanos podían presumir de un roster con Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green y KD.


Lo demás es historia, tres finales más al hilo (obteniendo un Back-to-Back) y consagrándose como uno de los mejores equipos en la historia reciente de la NBA. Mientras la fórmula funcionó, la repartición de responsabilidades era notoria, y cuando uno no estaba bien, los demás daban un paso al frente. Irónicamente, al final Durant decidió mudarse a Nueva York con los Nets de Brooklyn en busca de ser la única superestrella y demostrar su poderío como líder (pero ya todos saben cómo terminó eso).


¿Qué ´Big Four´ veremos con los Nets 20-21?

La tarea de arrebatarle a los Lakers el añorado Back-to-Back que Steve Nash, Mike D´Antoni y compañía tienen será muy interesante de ver. Hasta el momento, las cosas han funcionado muy bien en la duela. Incluso Irving ha expresado lo conversado con Harden: “Solo lo miré y le dije tú eres el base y yo jugaré de escolta”.

Respecto a ´Durantula´, poca es la actividad que ha visto con el equipo debido a su lesión de Aquiles. La recuperación es buena, pero tomará tiempo para que el jugador de 32 años pueda manejar una gran cantidad de partidos seguidos.


Una gran diferencia, en comparación a pasados ´Big Fours´ decepcionantes, es el buen momento en el que se encuentran los principales de la operación. Harden y Kyrie, quienes son los que más han podido compartir duela, llevan un ritmo fuera de serie. El primero cosechando triples-dobles (8 esta temporada) y el segundo siendo una máquina de puntos (27.7 ppp con 51.6% en TC y 42% en triples)


Durant, por su parte, demuestra cada vez que el físico le permite por qué es uno de los mejores en su posición en la historia de la liga. En apenas 19 partidos jugados promedia 29 ppp, 7.3 rpp y 5.3 app con 52.4% en TC y 43.4% en triples (además de haber permanecido en la conversación de MVP al inicio de temporada).

Solo falta apreciar en qué condiciones llega Blake Griffin al equipo, quien, también por lesiones, se encuentra en un bache deportivo. De recuperarse, parece ser que a Griffin le espera un rol más defensivo (sin perder su aportación al ataque), ya que ese es uno de los puntos flacos de este Brooklyn. Solo el tiempo dictaminará de qué lado se formará este nuevo ´súperequipo´, ¿del lado de los fracasos o del lado de los campeones?