Desde 2012, Nasser Al-Khelaifi ha hecho todo lo posible para que el Paris Saint-Germain se vuelva una de las potencias más grandes del fútbol moderno, comenzando por invertir fuertes cantidades en jugadores de gran renombre como lo fueron, en aquel entonces, Zlatan Ibrahimović y Edinson Cavani. Tras 9 años desde que se volvió el máximo accionista, el club parisino ha tenido sus altas y bajas pero, actualmente, con la calidad de plantilla que maneja, parecen estar más cerca que nunca de la Champions League.

Esta temporada han desembolsado 76 millones de euros, si bien es poco con respecto a lo que nos tiene acostumbrado, podemos decir que este ha sido el mejor mercado de fichajes del equipoNombres como Sergio Ramos, Gianluigi Donnarumma y Giorginio Wijnaldum se sumaron a la larga lista de grandes estrellas que conforman la institución. Pero aún así, ¿están listos para llevarse todo?

Cuando se habla de equipos de un gran poderío económico como el PSG o el Manchester City, no falta que salgan aquellos puristas del fútbol que opinen que el dinero no hace el prestigio y, realmente, es cierto. Tanto los 'Citizens’ como el Paris la han visto muy difícil para poder conquistar Europa, tomando en cuenta que ambos dominaron sus respectivas ligas durante bastante tiempo. Pero entonces, ¿qué pasa cuando juegan en la Champions? 

Teniendo jugadores ya experimentados en ganar esta competición como Keylor o Neymar, ¿por qué al PSG se le complica tanto? Parte fundamental de conformar a un equipo ganador es prepararlos para serlo.


Los del Parc des Princes tienen una ideología tan centrada en ganar la Champions League que cualquier técnico que no logre aquello tiene las horas contadas en la institución. Ejemplo de esto es el entrenador del momento, Thomas Tuchel, quien no únicamente no logró alzar 'La Orejona' en la primera final del PSG, sino que incluso criticó abiertamente el mercado de fichajes del club.

Al alemán no le tomó más que un par de meses llegar a una siguiente final con el Chelsea y, en esta ocasión, finalmente pudo llevarse el tan ansiado título. Pero, entonces, ¿culpa de quién fue no levantar la Orejona un año antes?

Parte de concebir a un equipo ganador es tener una base lista para el éxito, un plan a largo plazo que permita a tu equipo aprender todo lo que necesitan para poder disfrutar de la posterior gloria. Algo así como Jürgen Klopp en el Liverpool tras perder la final de la Europa League ante el Sevilla y no conseguir la clasificación a Europa la siguiente temporada. Muchos empezaron a pedir la cabeza del técnico alemán, no obstante, no le tomó más de dos temporadas poner a los de Anfield en la cima del fútbol europeo. 


Proyectos con cartera más que con cabeza, ese es el primer error de un presidente aficionado al fútbol pero con poco conocimiento del medio. En esta ocasión, con Mauricio Pochettino al mando, puede que las cosas sean diferentes.

Puesto que desde su etapa con el Tottenham hemos podido observar cómo al argentino le gusta crear un proyecto con mucha visión, esperemos que tanto el presidente como los aficionados tengan paciencia para que esto llegue. En una temporada que ya inició con el pie izquierdo tras caer en la Supercopa de Francia, las cosas únicamente pueden ir a mejor. 

Con el inicio de la Ligue 1 y el resto de competiciones europeas, es el momento del PSG para demostrar que realmente están listos para dominar Europa y llevarse, por primera vez en su historia, la Champions League.