Después de la humillación sufrida a manos del Bayern Múnich en la UEFA Champions League, los aficionados del FC Barcelona esperaban ver una revolución en la plantilla y la despedida de una que otra 'vaca sagrada' en el vestuario.

A la vez que la directiva blaugrana consiguió mantener a Lionel Messi por un año más, Josep María Bartomeu y compañía señalaron a ciertos jugadores para vender y comenzar dicha limpia en el plantel: Rakitić, Arthur, Vidal, Semedo y Luis Suárez fueron los elegidos para abandonar el proyecto. La mayoría de estas ventas han sido prácticamente un regalo para los equipos compradores con unas cifras ridículamente bajas para jugadores de gran calidad. 

Sin embargo, la salida de Suárez al Atlético de Madrid es una de las más difíciles de entender. El uruguayo viene de registrar 21 goles y 12 asistencias en 36 partidos la temporada pasada, siendo este el curso menos goleador desde su llegada en 2014 al Camp Nou. También fue su campaña con menos encuentros disputados (36) debido a una operación en la rodilla a principios de enero del presente año. A pesar de esto, el delantero de 33 años terminó cuarto en la carrera por el pichichi con 16 goles a su cuenta, únicamente por detrás de Gerard Moreno (18), Karim Benzema (21) y Lionel Messi (25).

El charrúa llegó gratis al Atleti, donde Diego Pablo Simeone lo recibirá con los brazos abiertos. Luego de la salida de Álvaro Morata a la Juventus, los colchoneros incorporan a uno de los mejores atacantes de la última década.

Mientras tanto, el Barça no tiene un '9‘ puro en el equipo. Durante las últimas semanas, el nombre que más suena para reemplazar al 'Pistolero’ es Memphis Depay, a petición del entrenador Ronald Koeman. Sin embargo, el holandés no es un delantero centro nato. Más bien, se desenvuelve como media punta o extremo por izquierda y nunca ha sido considerado un goleador. Su temporada con más anotaciones fue la 2014/15 con 28 dianas durante su último año en la Eredivisie.

Hay que recordar que Memphis ya tuvo una gran prueba en la élite del balompié en 2015 con el Manchester United, donde no terminó por explotar su potencial y, en menos de dos años, terminó marchándose al Olympique Lyon para intentar reivindicar su carrera. En Francia parece haber recuperado la confianza y el nivel mostrado en sus inicios como profesional con el PSV Eindhoven que lo catalogaron como una de las mayores promesas europeas en su momento.


El actual capitán del Lyon era uno de los recurrentes en las convocatorias de Koeman durante su paso por la selección neerlandesa, por lo que el futbolista de 26 años ya conoce el sistema del nuevo estratega culé, quien lo utilizaba como delantero centro.

Sólo el tiempo dictará si esta es la decisión correcta para el futuro del club catalán pero, mientras tanto, hay que preguntarse: ¿De verdad estorbaba tanto al Barcelona alguien como Luis Suárez para echarlo a patadas y apostar por Memphis Depay?