No es novedad para nadie que, a pesar de los intentos fallidos en los últimos meses con respecto a la Superliga Europea, el interés de muchos porque este torneo se pueda llevar a cabo sigue vigente. Esta idea lleva fraguándose desde hace mucho tiempo, y en su primer intento, este 2021, fracasó ante la presión de la afición, no obstante, no luce descabellado que en un futuro logre concretarse.

En este tenor, algo parecido se está viviendo en CONCACAF, luego de que se diera a conocer la reestructuración de la Leagues Cup, que enfrentará a todos los equipos de la MLS con los de la Liga MX. Aquí la locura viene cuando piensas realizar todo el torneo en un mismo mes. Esto puede terminar afectando a los jugadores que llegarán con un acumulado de partidos bastante amplio. 

Pero, si se estructura de buena manera, ¿podría hacerse realidad?


Regresando a Europa, la pregunta a secas es: ¿La Superliga es una mala idea? Y tiene como respuesta un . Esto porque la idea presentada por Florentino Pérez y compañía beneficia únicamente un lado de la moneda: la de los clubes poderosos. Estamos hablando de hacer a los ricos, ricos; y que los equipos humildes terminen como ya están acostumbrados. Entonces, ¿qué se podría hacer?

Desde mi punto de vista, algo que beneficiaría a esta idea sería una serie de torneos cortos en los que se presentara más oportunidad para que un equipo clasifique, y no únicamente ver siempre a los mismos competir. 

Claro, el problema que hay con este punto es que ya existe y se llama Champions, Europa y, ahora, Conference League. Pero la otra forma de hacerlo presenta un mejor énfasis en todo; estamos hablando de una reestructuración del Mundial de Clubes.

Desde hace tiempo la FIFA se ha replanteado el formato del Mundial de Clubes pues está muy lejos de verdaderamente parecerse a un Mundial, incluso, no se siente ni como un torneo oficial, por ello muchos equipos, sobretodo los europeos, lo toman como una copa de pretemporada.

En este sentido, la idea de una Superliga que sustituya al Mundial de Clubes no suena tan mal. Quizá no una liga como tal, sino que sea un formato más parecido a la Copa del Mundo, y que realmente se le dé oportunidad a equipos más chicos de poder clasificar.

Algo que podría implementarse sería una ronda de repechaje en la que se puedan ver representados países como Costa Rica, Irlanda, Ecuador, Escocia, entre otros, naciones que raramente vemos dentro del Mundial de Clubes porque sus respectivas confederaciones son dominadas por gigantes.


Que quizá no logren llevarse el título a casa, ¿qué más da? Participar en el torneo les ayudará a darle visibilidad a su liga y a sus futbolistas. Porque no todo tiene que ser Alemania, España, México y Argentina o Brasil.

Realmente un Mundial de Clubes podría llegar a tener un prestigio, no obstante, cuando no hablamos de grandes cantidades de dinero, los empresarios simplemente no apuestan por ello. Hay que dejar de velar por lo que puede, o no, salir más redituable para centrarnos también en el ayudar al resto de ligas y el crecimiento del fútbol mundial.