Con la actual pandemia por el COVID-19 el fútbol ha tenido que cambiar muchas de sus normas para así intentar prevenir a medida de lo posible que olas de contagios afecten a los jugadores, pero habiendo una gran cantidad de partidos y viajes, es un trabajo muy complicado lograr que todos permanezcan sanos y salvos.


En México, las cosas no han sido tan distintas, la Federación tuvo que tomar la decisión de cancelar el Clausura, y cuando pensamos que nos quedaríamos sin fútbol hasta dentro de un año, la llegada del Guardianes 2020 fue anunciada. Incluso, este torneo lleva ese nombre en conmemoración de todo el personal médico que ha trabajado incansablemente por la pandemia.

Al principio la decisión de retornar el fútbol de nuestro país fue muy criticado debido a que equipos seguían reportando cada vez más casos, sin embargo, las cosas terminaron saliendo bien, a pocos días de concluir el torneo, son muy pocas las escuadras que siguen detectando bajas por el virus.

Gente en los estadios

Una de las medidas que más ha impactado fue la de jugar sin público presente, y aunque en papel parezca que no afecta mucho, a nivel anímico es una presión más grande para el futbolista. Pero eso no queda ahí, económicamente también afecta a los equipos que pierden el dinero de la taquilla, así como la venta de productos oficiales, etc, cosa que puede llegar a mermar más a un equipo que no tenga una nómina tan alta.

Ligas como la Bundesliga, la Eredivisie y la Ligue 1 fueron las primeras en recibir gente, pero claro, ante el segundo rebrote del virus, éstas han tenido que dejar de permitir el ingreso a los aficionados, quienes que tendrán que seguir disfrutando del deporte desde casa.

Para la liga mexicana, únicamente dos estadios permitieron el regreso de gente, estos fueron el Kraken y el Estadio Victoria, pertenecientes a Mazatlán y Necaxa, respectivamente, y es que a comparación de algunos países europeos, México no ha dejado de tener contagios.


Con la posibilidad de la apertura de estadios para la Liguilla del Guardianes 2020 de la Liga MX, mucha gente se ha mostrado en contra, y es que claro, a pesar de que el Estadio Akron se pudiera abrir para recibir aficionados, el Azteca no podría hacerlo, lo cual, al final de cuentas, representaría una ventaja para Chivas al recibir aficionados en casa.

Por parte de Puebla, las autoridades no dieron pie a la reapertura, ya que a pesar de ser uno de los pocos estados que se encuentra actualmente en semáforo amarillo, las medidas de prevención para no caer de nuevo se tienen que seguir al pie de la letra.

Compromisos internacionales

Si ya de por sí los viajes dentro de un país eran complicados de manejar, ahora las salidas a otros países son un tema aún más complicado. Sin dudas, esta fue una de las decisiones que más ha sido criticada. Ya que en lugar de implementar una burbuja como lo han hecho otros deportes, se están exponiendo más a los jugadores, quienes tienen que salir de casa para hospedarse en un hotel y estar en contacto con más cosas; todo esto referente a las fecha FIFA y partidos amistosos internacionales.

Desafortunadamente, esta ha sido una de las decisiones que más ha pesado en el fútbol, y es que la mayoría de los casos positivos que se han reportado en las últimas horas han sido a causa de esto, un ejemplo es Luis Suárez, quien fue baja para el Atlético de Madrid, o inclusive Jonathan Rodríguez, quien podría perderse la Liguilla con Cruz Azul.


La seguridad del jugador siempre tiene que ser lo primero, pero en esta ocasión parece que no fue tanto así, a pesar de haber seguido con las medidas en los estadios e incluso con el distanciamiento social durante los himnos, estos ‘parones’ expusieron a los jugadores aún más al obligarlos a salir.

La pelota no podía quedarse detenida mucho más tiempo, y a pesar de que se han intentado tomar las medidas para llevar a cabo todo con la mayor normalidad, hay que aceptar que estamos en tiempos de cambios, en los que no se puede seguir haciendo las cosas como en el pasado, por lo que algunas de las decisiones, más que resguardar a los jugadores, parecen afectarlos, pero únicamente el tiempo podrá decirnos si estas determinaciones fueron correctas, y sobre todo, cuándo podremos disfrutar de nuevo el fútbol sin tener tantas restricciones de por medio.