Lo volvieron a hacer. Con 11 jornadas en curso y el Clásico Nacional en dos días, el Club Deportivo Guadalajara optó por destituir a Tomás Boy de su cargo como director técnico de manera oficial. Un proyecto sin pies ni cabeza terminó como empezó.

'El Jefe' llegó como 'bombero' para las últimas fechas del Clausura 2019, en donde José Saturnino Cardozo no rindió como se esperaba. Boy no dio los resultados tampoco pero al menos se vio un cambio en la actitud del equipo, por lo que le dieron la confianza. Amaury Vergara, junto a José Luis Higuera, decidió mantener a Tomás, un técnico que nunca ha sido campeón en Liga MX a pesar de su gran trayectoria en el certamen. Posteriormente, la estructura deportiva del club fue un verdadero enredo, a tal punto que Higuera salió, así como hoy lo hace el estratega.

Lo más alarmante de esto no es solo la situación crítica en la que se encuentra el equipo hoy en día. Sino que Chivas no ha aprendido de sus errores. A lo largo de la administración Vergara han desfilado 23 entrenadores por la banca, y 3 de ellos repitieron en el cargo. El Guadalajara se ha convertido en uno de los equipos más inestables del fútbol mexicano y con poco respaldo por parte de la directiva. Lo peor, es que siguen tomando decisiones como ésta.

¿Contratar a un entrenador por las últimas 4 jornadas de un torneo en donde ya no tenías aspiraciones? Pues Amaury lo hizo, y ahí están los resultados. Tal vez el problema no fue Boy, pues hasta cierto punto el equipo tuvo un desempeño aceptable, a pesar de no conseguir los resultados. El gran meollo del asunto es la pésima planeación deportiva que ha demostrado Chivas a lo largo de todo este mandato. 

Es difícil entender lo que pretende Varela y el propio Vergara con el despido de Tomás. ¿Un técnico milagrosamente hará que Chivas juegue bien lo que resta de torneo y lo meterá a Liguilla? Difícil. Si bien es cierto que pueden dar un batacazo y llevarse el Clásico Nacional, luce complicado que este equipo llegue a Liguilla y sea un candidato importante para obtener el título.

Por otra parte, Antonio Mohamed puede ser un nombre interesante para el banquillo del Rebaño Sagrado, aunque se rumora que se apostará por algún mexicano joven, decisión que se aplaude, pero ¿para qué le alcanzará con uno de los equipos más mediáticos de México? Creo que es momento de olvidarse del 'nacionalismo' y tomar a un entrenador que verdaderamente tenga las cartas para hacer crecer a este grupo de jugadores. 

Chivas volvió a equivocarse desde la oficina deportiva. Ahora solo queda esperar que la decisión que tomen ahora no sea peor que la anterior.