El fútbol es una de las profesiones más inciertas; un día puedes encontrarte trabajando y jugando en el más alto nivel, para después terminar jugando en el llano más por amor al deporte que por trabajo.

Es así como cada año salen jugadores jóvenes que logran llevarse los reflectores por un largo rato, pero son muy pocos los que logran mantenerse en una buena forma para seguir en los grandes circuitos.

Por ello, hoy te presentamos esta lista de jugadores que pintaban para cracks mundiales, y que no han podido consolidarse:

Loris Karius (Unión Berlín)

El ejemplo perfecto de cómo una mala noche puede terminar por completo una carrera. Karius llegó en 2011 al Mainz 05 luego de pasar un buen rato en las inferiores del Manchester City. Llegó a sus 18 años como una de las promesas más emocionantes para el futuro de la portería alemana. 

Aunque por su corta edad le tomó un poco de tiempo afianzarse con la titularidad, para la campaña 13/14 Karius ya era el amo y señor de la portería del Mainz, sus grandes actuaciones ante los grandes de la Bundesliga llamaron la atención de muchos clubes, para finalmente en 2016 llegar al Liverpool.

El alemán arribó como anillo al dedo para la reestructuración que Klopp buscaba en los 'Reds', y a pesar de tener que pelear la titularidad contra Mingnolet, Karius pintaba para grandes cosas, pero no salieron como se esperaban.

La historia ya es más que conocida, un grave error por parte del guardameta en la final de la Champions lo llevó a dejar de tener cabida en el club. A pesar de tener una segunda oportunidad en Besiktas, el arquero germano siguió cometiendo uno que otro error que lo llevaron a dejar de ser considerado en el equipo turco.

Con 32 partidos jugados y 46 goles concebidos en su última temporada con el Besiktas, el guardameta regresó a su país natal de la mano del Unión Berlín con la ilusión de volver a brillar.


Bojan Krkic (Montreal Impact)

Bojan tuvo la mala fortuna de llegar en una época dorada para el Barcelona, y aunque esto no pueda pintar nada malo, sí que lo fue. A pesar de contar con una gran cantidad de minutos con el club, nunca logró consolidarse y terminó siendo opacado por las grandes figuras que en aquel entonces estaban en el equipo.

El español llegó al primer equipo del Barcelona en 2007 y casi de manera inmediata se ganó un hueco en la plantilla. En su primera temporada, Krkic logró registrar un total de 48 partidos jugados, pero únicamente acumuló 12 goles y 6 asistencias.

Con el paso de las temporadas, los minutos y oportunidades de Bojan se fueron esfumando cada vez más, fue así como en 2011 abandonó el barco culé para ir a probar suerte a la Serie A con la Roma. Sin embargo, este momento no era otro que el inicio del navío del español por un sinfín de equipos sin poder tener regularidad en ninguno de ellos.

Actualmente, el surgido de La Masía se encuentra en el Montreal Impact de la MLS, siendo dirigido por su excompañero, Thierry Henry. Con 12 partidos jugados y un tanto anotado, Bojan sigue intentando regresar a aquella versión de él que tanto llamaba para ser la gran figura española.


Jesé Rodríguez (PSG)

Jesé era uno de los más grandes prospectos para el futuro del Real Madrid. Era un jugador rápido y con un gran despliegue de talento, subió al primer equipo en 2013 y en su primera temporada logró convertirse en un recambio bastante habitual.

Pero tan rápido como logró llegar fue tan rápido como salió. Tras dos temporadas con el club blanco, la falta de minutos fastidió mucho al español quien terminó saliendo con la vista puesta en París. 

No obstante, las cosas no pintarían tan bien para Jesé, pues tanto la vida nocturna como las lesiones frenaron el crecimiento del jugador, puesto que en menos de una temporada terminó saliendo en préstamo con destino a Canarias.

Desafortunadamente, el español no ha logrado consolidarse en el PSG, saliendo en préstamo cada temporada. Inclusive luego de haber prometido en su documental prepararse para volver a su mejor forma, Tuchel lo tiene prácticamente descartado de su plantilla tras disputar únicamente 16 minutos en la presente temporada.


Alen Halilovic (AC Milan)

Corría la temporada 13/14 y un joven jugador en Croacia llamaba la atención de muchos clubes por su peculiar estilo de juego, pero únicamente un club iba a poder quedarse con su ficha y ese equipo fue el FC Barcelona.

Halilovic llegó a La Masía como toda una joven promesa, llamado por muchos como el próximo Messi, pero fueron estas mismas comparaciones las que lo marcaron. Sin tener la oportunidad de debutar con el primer equipo del Barcelona, Alen salió cedido al Gijón para que pudiera probarse en primera división.

Parece que lo hecho por el joven no terminó de convencer en la ciudad catalana, puesto que al volver del préstamo fue vendido al Hannover, equipo que militaba en la segunda división de Alemania.

Los años seguían avanzando y las cesiones eran cosa habitual en la carrera de Halilovic. Llegó al Milán como parte de los jugadores que intentaban llevar a la gloria al club pero terminó fuera del equipo, como era de esperarse. Actualmente, con 24 años, está casi a punto de pisar su octavo equipo sin haber podido deslumbrar al mundo como logró hacerlo en sus primeros años de carrera.


Kepa Arrizabalaga (Chelsea)

Uno de los puestos que mayor polémica puede causar, pero es que tras la reciente llegada de Edouard Mendy al Chelsea, parece que la historia de Kepa con el club inglés ha llegado a su fin.

El canterano del Athletic llegó al primer equipo en la ya lejana temporada 14/15, no obstante, no vio gran actividad con el club vasco hasta la 16/17, en la que logró hacerse con la titularidad. Fue en ese mismo momento en la que lo ojos de todos los clubes pusieron su mirada en él.

No le llevó más de dos torneos a Kepa poder ser llamado por uno de los clubes más grandes de Inglaterra, el Chelsea, y no únicamente se volvió en una de las promesas más importantes para el club, sino que también se había convertido en el portero más caro al haber pagado 80 millones de euros por su carta. Lamentablemente, no tomó mucho tiempo en descubrir que quizá no valía tanto dinero.

Ya sea por su tan rápida llamada a la élite o el terrible momento que pasaba el club 'blue', pero Kepa no fue capaz de llenar el vacío que había dejado Courtois, convirtiéndose así en uno de los porteros con menos valoración en el mercado y ganándose el desprecio de los fans de Stamford Bridge.

Aunque aún le queda mucho tiempo para poder reencontrarse con su mejor forma, los errores que ha cometido lo han marcado tanto que tendrá que hacer mucho para que la gente olvide este manchón en su carrera.