Ha habido mucho debate en estos últimos meses, especialmente con la época de premios cada vez más cerca, sobre cuál es la película del año. Filmes como The Lighthouse, Marriage Story, Once Upon a Time in Hollywood, 1917 y Joker ya suenan como poderosos candidatos al premio más importante de la industria, pero a los ojos de este cinéfilo, cineasta y espectador, The Irishman, de Martin Scorsese la tiene más que asegurada.

Protagonizada por Robert de Niro, Al Pacino y Joe Pesci, la película trata de de Frank Sheeran, un veterano de la Segunda Guerra Mundial que se convierte en un asesino a sueldo de la mafia quien recuerda su pasado, así como su relación con Jimmy Hoffa, el poderoso presidente del sindicato de camioneros. La historia es bastante divertida, con un humor oscuro pero al mismo tiempo divertido, así como también encontramos drama en ciertos momentos. El cast, de lujo, con destacadas actuaciones de De Niro y Pacino, aunque Pesci no se queda atrás. Cabe mencionar que Pesci llevaba ya varios años fuera de los reflectores, aún así, nos entrega una actuación digna de todo un veterano. El soundtrack queda perfecto en cada una de las tomas, desde ritmos rápidos a lentos, no hubo un segundo donde la música se sintiera fuera de lugar. No es música que se puso en escena, si no que se filmó la escena y después se trabajó en la música para que reforzara el conflicto en cada toma. En cuestiones de historia y guion, me gustó mucho la incorporación de los chistes en cada escena, no sé, le daban a cada situación un feeling más natural y orgánico. También, me resulta increíble como cada escena o linea de dialogo revela información relevante a la historia, ya sea para character development o mover la historia.



La fotografía es deslumbrante y con una atención al detalle espectacular donde se pueden ver escenarios cotidianos de Philadelphia y menos situaciones cliché como en un bar, en un almacén, etc. Definitivamente una película que se debe disfrutar en la pantalla grande, aunque no haya sido la ocasión para muchos de nosotros. Tiene un feeling bastante similar al de Goodfellas, pero honestamente me quedo con ésta última y su comedia, así como Ray Liotta, como un protagonista más humano e interesante, aunque fácilmente puedo decir que The Irishman se encuentra en mi Top 5. Como cada película, ésta tiene sus detalles, mínimos, pero los tiene. Los ojos azules de Robert De Niro distraen al menos en la primera hora de la película, así como que el CGI realizado en De Niro para hacerlo ver más joven no me terminó de convencer, sin embargo, en Pacino y Pesci se ve más natural. También, la escena donde De Niro golpea y patea al dueño de la tienda por empujar a su hija se ve y se escucha bastante falsa. Quitando esos detallitos, la película es tiene todo para ganar mejor película del año. No tomen mi palabra, Febrero… ¡LLEGA YA!