Hoy se cumplen 6 años desde aquella fatídica mañana del 11 de agosto del 2014 en la que la policía de California reportó que el reconocido actor Robin Williams había perdido la vida. Posiblemente este actor te haya sacado más de una carcajada con sus reconocidas películas, series o incluso con sus monólogos, pero la vida de Robin no era del todo risas, puesto que la depresión, sus adicciones a las drogas y el alcohol lo llevaron por un camino muy oscuro que con el paso de los años desembocó en su trágico fallecimiento.

Pero antes de hablar de eso, repasemos un poco de la carrera de Robin Williams:

Robin McLaurin Williams nació el 21 de julio de 1951 en Chicago, Illinois. Estudió ciencias políticas, hasta que se dio cuenta que eso no era lo que le apasionaba y fue así como terminó entrando a la académica de actuación de Juilliard en Nueva York. Una vez concluidos sus estudios, probó suerte en diversas obras de teatro, hasta que en 1978 finalmente consiguió el papel protagónico en ‘Mork & Mindy’, serie con la que ganó muchísima fama llevándolo a ser galardonado con un Golden Globe ese mismo año.


Esta fama le sirvió para protagonizar la película de 'Popeye' en 1980, desafortunadamente, esta primera aparición en la pantalla grande no fue muy bien recibida por la crítica teniendo una calificación de 5.2 en IMDb. 

Con el final de su serie en 1982, Robin estuvo rotando entre Saturday Night Live y diversos programas cómicos de la época, hasta que en 1987 su segunda oportunidad en el cine llegó de la mano de ‘Good Morning, Vietman’ y por fin el éxito que se le había negado en su primer intentó se le fue otorgado, luego de ser nominado a un premio Óscar.

Sin embargo, esta época también marcó el inicio de los problemas para Williams, puesto que el actor pasó por varios problemas con las drogas. No fue hasta el nacimiento de su primer hijo en 1983 y el fallecimiento de su amigo cercano John Belushi (‘The Blues Brothers’) que decidió alejarse de esa vida.

Por el otro lado, los éxitos en su carrera como estrella de cine no dejaban de llegar con películas como: 'Dead Poets Society', 'Hook', 'Mrs. Doubtfire', 'Jumanji' e incluso en el mundo del doblaje interpretando al genio en 'Aladdin', aún con estos títulos el premio Óscar se le resistía.

Tras tocar las puerta del tan ansiado reconocimiento, en 1997, de la mano de 'Good Will Hunting', Robin Williams tuvo la enorme dicha de poder alzar su premio Óscar a mejor actor de reparto. Asimismo, siguió ganándose el reconocimiento de los críticos y espectadores con éxitos con el estreno de ‘What Dreams May Come from’, ‘Patch Addams’ y ‘Bicentennial Man’.


Con la llegada del nuevo siglo, Robin Williams empezó a pasar un poco desapercibido de la pantalla grande, aceptando pequeños roles en películas no tan conocidas, pero incluso con esto el gran trabajo de Williams fue reconocido. Toda esta desaparición tuvo un motivo importante, y es que otra de sus adicciones tocó a la puerta, en este caso el alcoholismo. Tuvieron que pasar muchos años para que el actor, específicamente hasta el 2006, decidiera entrar a rehabilitación.

Los años venideros fueron muy duros para Robin, al ser diagnosticado con depresión, luego de afirmar que él escuchaba voces en su cabeza que "le recordaban lo mala persona que había sido en el pasado" así como también que "ya no era capaz de hacer reír a la gente" debido a su falta de trabajos importantes.

2013 marcó el regreso de Williams a la pantalla chica con el estreno de 'The Crazy Ones', sin embargo, esta pasó sin pena ni gloria, y es que la crítica la tundió por todos lados, inclusive se llegó a comentar que: "la serie se ve apagada, así como también Robin"Y es que para ese entonces, la depresión ya no era lo único que atormentaba al comediante, también se le diagnosticó Parkinson, lo que eventualmente terminó por ser un diagnóstico incorrecto, puesto que en su autopsia se detectó que tenía demencia con cuerpos de Lewy, una enfermedad muy extraña.

En sus últimos días, Robin Williams empezó a tener cuadros de alucinaciones, muchas de estas parecían gritos desesperados por parte del actor para buscar ayuda, la cual nunca llegó.

'Robin’s Wish', el documental en el que se abarcarán sus últimos días con vida hablará también de todos estos temas, su rara enfermedad, sus problemas personales, y de cómo estos afectaron fuertemente a su carrera. Tendrá declaraciones de Susan Schneider, su viuda, así como gente que trabajó con él días antes de perder la vida y se estrenará a partir del 1 de septiembre.


A pesar de que Williams ya no se encuentre entre nosotros, se le recordará por esa gran huella que dejó, no simplemente como actor sino también por el espectacular ser humano que alguna vez llegó a ser. 

Donde sea que te encuentres en este momento, Robin, te dedicamos este artículo con muchísimo cariño.